Vitrina

Imagen
Cuando no encajamos en ningún requisito Estoy en una etapa de decisiones y cambios drásticos. Mudanza. Búsqueda de trabajo. Reconfiguración total. Y hay una sensación difícil de explicar. Todo lo que fui. Todo lo que proyecté ser. Hoy parece no tener mercado. Es como si me hubiera especializado en teléfonos a disco . O me hubiera hecho técnico en videocaseteras VHS . Capacitado. Preparado. Formado. Pero para un mundo que ya no existe. Y cuando uno entra a LinkedIn, la vitrina es clara: Se busca experiencia comprobable. Se buscan métricas. Se busca trayectoria alineada. Se busca encaje. Y uno se mira… y no encaja. No por incapacidad. Sino porque el escenario cambió. Pero este escrito no se trata de mi... aunque desperto algo ...  Y en ese lugar incómodo me hice una pregunta extraña: ¿Cuándo dejó Jesús de ser carpintero? ¿Y qué pasó cuando decidió dedicarse a algo para lo cual no tenía acreditación formal? La “bolsa de trabajo” de Jerusalén Si Jerusalén hubiera tenido LinkedIn, el p...

Las buenas noticias en primera persona... 4ª entrega


Vivís en Capernaum y estás paralizado de cintura para abajo. 
Un profeta sanador ha trasladado la sede de su ministerio, cerca de donde vivís. 
Él está alquilando una casa, y muchos han venido a verlo y escucharlo. 
Tenés cuatro amigos medios locos, pero que te aman y harían cualquier cosa por vos. 
Y como quieren verte sano, te llevan a ver a el profeta sanador. 
Cuando llegás a su casa, no pueden entrar por la puerta porque está lleno de gente. 
Así que tus amigos te suben al techo… lo rompen, y te bajan con una soga. 
Habiendo descendido a su sala desde el techo, te encontrás con el profeta sanador cara a cara. 
Primero lo mirás con temor (por haberle roto el techo) y segundo con esperanza (de que te sane), 
Primero no te dice nada del techo, por el contrario, se sorprende la fe de tus amigos. 
Él te mira amorosamente y te dice: 
"Hijo". 
Las lágrimas brotan de tus ojos. Entonces te dice: 
"Tus pecados han sido perdonados". 
Algunos religiosos estaban en la casa con cara de pocos amigos…
Él les dice: ¿Por qué piensan?… ¿quién es este que perdona pecados? .... ¿Cómo se atreve éste a hablar así? .... ¡Lo que dice es una ofensa contra Dios! …. Sólo Dios puede perdonar pecados
Vos seguís en la camilla... de repente les pregunta a estos tipos…
¿Qué es más fácil? ¿Perdonar a este enfermo, o sanarlo?
Nadie dice nada… vos seguís en la camilla viendo qué va a pasar…Él les dice:
Pues voy a demostrarles que tengo autoridad aquí en la tierra para perdonar pecados.
Te mira y y con voz firme pero amorosa te dice:

Levantate, agarrá tu camilla y andate a tu casa…

Al instante, te vas... ¡Caminando! Y obvio... te llevás la camilla…

Ahora, que persona más increíble, ¿no es así? 
Yo me pude enamorar de una persona así. 
Vos, ¿Te podrías enamorar de una persona así?

Su nombre es Jesús, algunos lo mal interpretan, pero él y sigue siendo el mismo de ese día, no ha cambiado, y esta historia la podés encontrar en el capítulo 2 del evangelio, de Marcos.

Adaptado de Frank Viola-Insurgence-

Comentarios

Entradas más populares de este blog

El propósito Invisible d Dios