¿Pensar con honestidad te aleja de Dios?

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Abstracto Existe una narrativa que la cultura secular se cuenta a sí misma: que el pensamiento profundo fue lo que alejó a las personas inteligentes de la religión, y que cualquiera que razone con suficiente rigor acabará llegando al ateísmo materialista o al agnosticismo. Este artículo cuestiona dicha narrativa. Analizando las afirmaciones centrales del materialismo filosófico —a saber, que la materia es todo lo que existe, que la ciencia es el único camino legítimo hacia el conocimiento y que la moralidad es una invención humana—, este texto argumenta que cada una de estas afirmaciones se derrumba bajo el peso de su propia lógica. El Dios del teísmo bíblico no es una negación de la razón. Es aquello hacia lo que la razón, practicada con integridad, tiende. Y la incapacidad de la iglesia contemporánea para defender esto no es solo un problema apologético: es una amenaza filosófica. Introducción:  Todos poseemos una filosofía. La mayoría de la gente simplemente no ha examinado la s...

Las buenas noticias en primera persona... 4ª entrega


Vivís en Capernaum y estás paralizado de cintura para abajo. 
Un profeta sanador ha trasladado la sede de su ministerio, cerca de donde vivís. 
Él está alquilando una casa, y muchos han venido a verlo y escucharlo. 
Tenés cuatro amigos medios locos, pero que te aman y harían cualquier cosa por vos. 
Y como quieren verte sano, te llevan a ver a el profeta sanador. 
Cuando llegás a su casa, no pueden entrar por la puerta porque está lleno de gente. 
Así que tus amigos te suben al techo… lo rompen, y te bajan con una soga. 
Habiendo descendido a su sala desde el techo, te encontrás con el profeta sanador cara a cara. 
Primero lo mirás con temor (por haberle roto el techo) y segundo con esperanza (de que te sane), 
Primero no te dice nada del techo, por el contrario, se sorprende la fe de tus amigos. 
Él te mira amorosamente y te dice: 
"Hijo". 
Las lágrimas brotan de tus ojos. Entonces te dice: 
"Tus pecados han sido perdonados". 
Algunos religiosos estaban en la casa con cara de pocos amigos…
Él les dice: ¿Por qué piensan?… ¿quién es este que perdona pecados? .... ¿Cómo se atreve éste a hablar así? .... ¡Lo que dice es una ofensa contra Dios! …. Sólo Dios puede perdonar pecados
Vos seguís en la camilla... de repente les pregunta a estos tipos…
¿Qué es más fácil? ¿Perdonar a este enfermo, o sanarlo?
Nadie dice nada… vos seguís en la camilla viendo qué va a pasar…Él les dice:
Pues voy a demostrarles que tengo autoridad aquí en la tierra para perdonar pecados.
Te mira y y con voz firme pero amorosa te dice:

Levantate, agarrá tu camilla y andate a tu casa…

Al instante, te vas... ¡Caminando! Y obvio... te llevás la camilla…

Ahora, que persona más increíble, ¿no es así? 
Yo me pude enamorar de una persona así. 
Vos, ¿Te podrías enamorar de una persona así?

Su nombre es Jesús, algunos lo mal interpretan, pero él y sigue siendo el mismo de ese día, no ha cambiado, y esta historia la podés encontrar en el capítulo 2 del evangelio, de Marcos.

Adaptado de Frank Viola-Insurgence-

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