Entradas

Mostrando las entradas con la etiqueta Antropocentrismo

¿Pensar con honestidad te aleja de Dios?

Imagen
Abstracto Existe una narrativa que la cultura secular se cuenta a sí misma: que el pensamiento profundo fue lo que alejó a las personas inteligentes de la religión, y que cualquiera que razone con suficiente rigor acabará llegando al ateísmo materialista o al agnosticismo. Este artículo cuestiona dicha narrativa. Analizando las afirmaciones centrales del materialismo filosófico —a saber, que la materia es todo lo que existe, que la ciencia es el único camino legítimo hacia el conocimiento y que la moralidad es una invención humana—, este texto argumenta que cada una de estas afirmaciones se derrumba bajo el peso de su propia lógica. El Dios del teísmo bíblico no es una negación de la razón. Es aquello hacia lo que la razón, practicada con integridad, tiende. Y la incapacidad de la iglesia contemporánea para defender esto no es solo un problema apologético: es una amenaza filosófica. Introducción:  Todos poseemos una filosofía. La mayoría de la gente simplemente no ha examinado la s...

Redescubriendo El-Perdón más allá del antropocentrismo

Imagen
No fueron nuestras lágrimas.  Fue su sacrificio. Redescubriendo el perdón más allá del yo. En muchos círculos, nos han enseñado a confesar, a arrepentirnos, a creer.  Y todo eso es bueno .  Pero algo se puede torcer sin que a veces lo notemos.  En algún punto del camino, empezamos a pensar que el perdón de Dios es  una reacción,  una respuesta divina a lo que NOSOTROS hacemos. Repetimos con sinceridad: “Me arrepentí, entonces Dios me perdonó”. Pero nos hemos han olvidado o no prestamos atención al orden eterno. La cruz no es una consecuencia de su arrepentimiento. Su arrepentimiento es una consecuencia de la cruz. Dios no los perdonó porque se arrepintieron. Se arrepintieron porque Dios los perdonó en Cristo. La medicina no sana porque nosotros describimos bien nuestro dolor. Sana porque la medicina es eficaz. Jesús no vino a darnos una oportunidad de salvación, sino a salvarnos. No esperó nuestra honestidad para empezar a amarnos. Nos amó primero 1 Ju...