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Mostrando las entradas de diciembre, 2025

¿Pensar con honestidad te aleja de Dios?

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Abstracto Existe una narrativa que la cultura secular se cuenta a sí misma: que el pensamiento profundo fue lo que alejó a las personas inteligentes de la religión, y que cualquiera que razone con suficiente rigor acabará llegando al ateísmo materialista o al agnosticismo. Este artículo cuestiona dicha narrativa. Analizando las afirmaciones centrales del materialismo filosófico —a saber, que la materia es todo lo que existe, que la ciencia es el único camino legítimo hacia el conocimiento y que la moralidad es una invención humana—, este texto argumenta que cada una de estas afirmaciones se derrumba bajo el peso de su propia lógica. El Dios del teísmo bíblico no es una negación de la razón. Es aquello hacia lo que la razón, practicada con integridad, tiende. Y la incapacidad de la iglesia contemporánea para defender esto no es solo un problema apologético: es una amenaza filosófica. Introducción:  Todos poseemos una filosofía. La mayoría de la gente simplemente no ha examinado la s...

Una charla imaginaria… que no lo fue tanto…

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—No quiero saber nada con estructuras —dijo apenas se sentó—. Ya pasé por eso. Me quemaron. —¿Te quemaron las estructuras… o lo que se hizo con ellas? —pregunté. —Da igual —respondió—. El resultado es el mismo. Uno termina agotado, vacío… lejos de Dios . —¿Y ahora? —Ahora prefiero no comprometerme. Así nadie me exige nada. Así puedo respirar. Asentí despacio. —Entiendo el cansancio —dije—. Pero decime algo: ¿respirás… o solo dejaste de ahogarte? Me miró, molesto. —No quiero volver a lo mismo —dijo—. Reuniones, demandas, expectativas, roles… Todo eso tapó a Jesús . —Es cierto —respondí—. Hay estructuras que no conducen a Él. Lo reemplazan. —Exacto —dijo—. Por eso descarté todo. —Todo… ¿incluido lo que podría llevarte de nuevo a encontrarte con Él? No contestó enseguida. —No quiero volver a sufrir —dijo finalmente— Comprometerme fue lo que me hizo mal. —¿O fue comprometerte con cosas que nunca debieron ocupar el lugar de Jesús? Bajó la mirada. —Tal...