¿Pensar con honestidad te aleja de Dios?

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Abstracto Existe una narrativa que la cultura secular se cuenta a sí misma: que el pensamiento profundo fue lo que alejó a las personas inteligentes de la religión, y que cualquiera que razone con suficiente rigor acabará llegando al ateísmo materialista o al agnosticismo. Este artículo cuestiona dicha narrativa. Analizando las afirmaciones centrales del materialismo filosófico —a saber, que la materia es todo lo que existe, que la ciencia es el único camino legítimo hacia el conocimiento y que la moralidad es una invención humana—, este texto argumenta que cada una de estas afirmaciones se derrumba bajo el peso de su propia lógica. El Dios del teísmo bíblico no es una negación de la razón. Es aquello hacia lo que la razón, practicada con integridad, tiende. Y la incapacidad de la iglesia contemporánea para defender esto no es solo un problema apologético: es una amenaza filosófica. Introducción:  Todos poseemos una filosofía. La mayoría de la gente simplemente no ha examinado la s...

Lunes... ¿Taller de El-Espíritu o Enemigo?

 

Predico/enseño/asisto el domingo y escucho canto pienso en un Dios grandiosos, genial, creo y me lleno de Él, comprendo que en Él lo tengo todo, lloro, me emociono, me entusiasmo…

Pero llega el lunes y aparece como que no se dio cuenta lo que paso ayer, (él no está enterado por eso se llama Lunes viene de la luna.. cuak! perdón mal chiste…espero que sigas leyendo…)

Ahí está el “tipo” Don Lunes viene con sus problemas, actitudes egoístas, agenda propia y hace que me olvide o que me cueste consolidar/amalgamar/ internalizar esa creencia/enseñanza/palabra o predicación que creí hasta los huesos hace solo horas…

Yo quiero que esa experiencia sea mi guía, mi luz pero, parece ser solo un aditivo un complemento y no me gusta que así sea, ¿Qué me pasa?

¿Soy un hipócrita? ¿El Evangelio no es para mí?

 No sos hipócrita. Sos humano.

Y eso ya es una confesión santa.
¿Sabés quién predicó como nadie y sin embargo se le durmieron los discípulos?
 Jesús.

Y ¿quién clamó "¿por qué me has desamparado?"?
 Jesús.

Si el Maestro lloró, sangró y sintió el abandono,
¿por qué vos y yo no podemos sentir el desdoble entre lo que decimos creer y lo que después te cuesta vivir?

Verdad para hoy:
“El espíritu a la verdad está dispuesto,
pero la carne es débil.”
(Mateo 26:41)
  •   Jesús no lo dijo como reproche.
  •  Lo dijo para que no nos condenemos cuando el lunes nos duela.
  •  No es hipocresía, es la distancia que todavía existe entre El-Corazón iluminado y el cuerpo que aún espera redención (Romanos 8:23).

 Intento de diagnóstico del síndrome lunes

  • No es que no creo lo que se predicó/enseño o creí/prediqué/enseñé.
  • Es que lo creemos es más en lo alto que profundo.
  • El domingo lo veo clarito. El lunes lo olvido.
  • Como Pedro: camina sobre el agua un segundo… y al siguiente, se hunde.
  • ¿Qué pasó? Quitó la vista, no la fe (Jesús dice que tenía poca, pero tenía).
    —El problema no es la doctrina, es la distracción.

 ¿Qué hacer?

1. Cambio de foco: Del púlpito a El-Corazón

  •  Predico/enseñar/asisto no es el clímax.
  •  El clímax es ser pastoreado por El-Buen-Pastor cuando no hay nadie mirando.
  •  No necesitamos un nuevo mensaje.
  •  Necesitamos un pedazo de Pan diario desde el cielo.

Volvamos a Juan 21:
Jesús no le pide a Pedro que predique.
Le pregunta si lo ama.

Recién después le dice: “Apacienta mis ovejas”.

Tu lunes necesita esa FOGATA DE PECES ASADOS EN LA PLAYA más que un nuevo bosquejo/enseñanza y/o predicación.

 2. Un ejercicio diario estilo R.E.C.

“Del Púlpito a El-Corazón”

Cada mañana, antes de prender el celular:

  • Tomá 5 minutos en silencio.
  • Cerrá los ojos y decí:
    “Jesús, soy vaso. Estoy acá.
  • No quiero performar/actuar/parecer, quiero pertenecer.”
    • OJO!....Hipocresía es actuar con doblez para aparentar algo que no creo, no amo y no quiero vivir, con tal de quedar bien ante los hombres (Mateo 23).
    • Pero vos no querés quedar bien. Vos querés SER VERDADERO.
  • Después, leé lentamente una sola frase de Jesús.
    Por ejemplo:

“Yo soy el pan de vida” (Juan 6:35)

  • Preguntate:
    “¿Cómo me alimenta hoy esta frase? ¿Dónde me falta pan en el alma?”
  • No respondas con teoría.
    Dejá que el Espíritu te muestre una escena. Una memoria. Una necesidad.
    Confesala.
    Es oración.

ES SIEMBRA.

❝Actuar desde una fe débil no es hipocresía: es obediencia en construcción.❞

—R.E.C.

❝La hipocresía se esconde; la fe, aunque frágil, confiesa.❞

—R.E.C.

Predicar/hablar/meditar lo que aún no vivimos

no siempre es una mentira:

A veces… es fe caminando hacia su cumplimiento.
R.E.C.

La doble vida no siempre es pecado. A veces es proceso.

Dios no nos pide coherencia sin comunión.
R.E.C.

Dios no se escandaliza de nuestros lunes.

Te busca ahí. Como a Adán. Como a Pedro. Como a vos.
R.E.C.

  En resumen:

  •  No estás solo: todos los vasos tienen grietas, incluso los ungidos.
  •  No estás roto: estás siendo moldeado, desde adentro hacia afuera.
  •  No estás en pausa: estás en proceso. Y que el lunes sea… 

EL TALLER DE EL-ESPÍRITU.

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