Vitrina

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Cuando no encajamos en ningún requisito Estoy en una etapa de decisiones y cambios drásticos. Mudanza. Búsqueda de trabajo. Reconfiguración total. Y hay una sensación difícil de explicar. Todo lo que fui. Todo lo que proyecté ser. Hoy parece no tener mercado. Es como si me hubiera especializado en teléfonos a disco . O me hubiera hecho técnico en videocaseteras VHS . Capacitado. Preparado. Formado. Pero para un mundo que ya no existe. Y cuando uno entra a LinkedIn, la vitrina es clara: Se busca experiencia comprobable. Se buscan métricas. Se busca trayectoria alineada. Se busca encaje. Y uno se mira… y no encaja. No por incapacidad. Sino porque el escenario cambió. Pero este escrito no se trata de mi... aunque desperto algo ...  Y en ese lugar incómodo me hice una pregunta extraña: ¿Cuándo dejó Jesús de ser carpintero? ¿Y qué pasó cuando decidió dedicarse a algo para lo cual no tenía acreditación formal? La “bolsa de trabajo” de Jerusalén Si Jerusalén hubiera tenido LinkedIn, el p...

Síntomas... del invierno del corazón





Por qué dejamos de sentir y cómo volver a despertar

¿Alguna vez te sentiste desconectado incluso mientras hacías lo correcto?
¿Como si una parte tuya siguiera cumpliendo, pero ya no estuviera realmente presente?


“Por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”
(Mateo 24:12)

Esto no es solo una profecía futura.
Es un diagnóstico futuro... cercano o actual ... no lo sé.

Y no... no sos vos.
Es El-Corazón que entró en invierno.
El frío espiritual no siempre se nota

El invierno de El-Corazón no llega con relámpagos. 
Llega con anestesia.
  • Con actividades sin afecto.
  • Con palabras sin peso.
  • Con fe sin fuego.
Dios ya no se rechaza. Solo se ignora.
Lo invisible se vuelve irrelevante.
Y lo eterno, opcional.



Síntomas del congelamiento

“¿En qué nos amaste?” (Malaquías 1:2) → El amor de Dios se cuestiona.
“Qué fastidio es servir” (Malaquías 1:13) → El servicio se vuelve rutina vacía.
“¿Dónde está el Dios de justicia?” (Malaquías 2:17) → El cinismo reemplaza la fe.

El profeta Malaquías no escribe a ateos.
Escribe a creyentes…
Escribe a sacerdotes congelados.
Pero hay una grieta. Y por ella entra la luz. El mismo que advierte, prepara el camino.


“Yo envío mi mensajero...
y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien buscáis.”
(Malaquías 3:1)

Aunque El-Corazón se haya endurecido como piedra,

Él promete entrar y encender.
¿Qué hacer?

Revelación (Ver): Reconocer que estamos fríos es el principio de la sanidad.
Confesar: No lo ocultemos. Digámoslo. A Dios. A alguien confiable.
Permanecer: Aunque no sintamos… quedémonos cerca del Fuego.
Nuestro lema en este espacio es Proverbios 4:23:

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.”

Este blog existe para eso.
Para recuperar el calor del alma.
Para volver al centro.
Para Redescubrir El-Corazón.

¿Y vos?

¿Sentís que tu corazón también entró en invierno?
¿Querés iniciar el deshielo?

Dejá tu comentario o escribinos en privado.
Esto no lo cambiamos solos. Lo hacemos cara a cara con el Fuego.

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