¿Pensar con honestidad te aleja de Dios?

Imagen
Abstracto Existe una narrativa que la cultura secular se cuenta a sí misma: que el pensamiento profundo fue lo que alejó a las personas inteligentes de la religión, y que cualquiera que razone con suficiente rigor acabará llegando al ateísmo materialista o al agnosticismo. Este artículo cuestiona dicha narrativa. Analizando las afirmaciones centrales del materialismo filosófico —a saber, que la materia es todo lo que existe, que la ciencia es el único camino legítimo hacia el conocimiento y que la moralidad es una invención humana—, este texto argumenta que cada una de estas afirmaciones se derrumba bajo el peso de su propia lógica. El Dios del teísmo bíblico no es una negación de la razón. Es aquello hacia lo que la razón, practicada con integridad, tiende. Y la incapacidad de la iglesia contemporánea para defender esto no es solo un problema apologético: es una amenaza filosófica. Introducción:  Todos poseemos una filosofía. La mayoría de la gente simplemente no ha examinado la s...

Síntomas... del invierno del corazón





Por qué dejamos de sentir y cómo volver a despertar

¿Alguna vez te sentiste desconectado incluso mientras hacías lo correcto?
¿Como si una parte tuya siguiera cumpliendo, pero ya no estuviera realmente presente?


“Por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”
(Mateo 24:12)

Esto no es solo una profecía futura.
Es un diagnóstico futuro... cercano o actual ... no lo sé.

Y no... no sos vos.
Es El-Corazón que entró en invierno.
El frío espiritual no siempre se nota

El invierno de El-Corazón no llega con relámpagos. 
Llega con anestesia.
  • Con actividades sin afecto.
  • Con palabras sin peso.
  • Con fe sin fuego.
Dios ya no se rechaza. Solo se ignora.
Lo invisible se vuelve irrelevante.
Y lo eterno, opcional.



Síntomas del congelamiento

“¿En qué nos amaste?” (Malaquías 1:2) → El amor de Dios se cuestiona.
“Qué fastidio es servir” (Malaquías 1:13) → El servicio se vuelve rutina vacía.
“¿Dónde está el Dios de justicia?” (Malaquías 2:17) → El cinismo reemplaza la fe.

El profeta Malaquías no escribe a ateos.
Escribe a creyentes…
Escribe a sacerdotes congelados.
Pero hay una grieta. Y por ella entra la luz. El mismo que advierte, prepara el camino.


“Yo envío mi mensajero...
y vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien buscáis.”
(Malaquías 3:1)

Aunque El-Corazón se haya endurecido como piedra,

Él promete entrar y encender.
¿Qué hacer?

Revelación (Ver): Reconocer que estamos fríos es el principio de la sanidad.
Confesar: No lo ocultemos. Digámoslo. A Dios. A alguien confiable.
Permanecer: Aunque no sintamos… quedémonos cerca del Fuego.
Nuestro lema en este espacio es Proverbios 4:23:

Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.”

Este blog existe para eso.
Para recuperar el calor del alma.
Para volver al centro.
Para Redescubrir El-Corazón.

¿Y vos?

¿Sentís que tu corazón también entró en invierno?
¿Querés iniciar el deshielo?

Dejá tu comentario o escribinos en privado.
Esto no lo cambiamos solos. Lo hacemos cara a cara con el Fuego.

Comentarios