¿Pensar con honestidad te aleja de Dios?

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Abstracto Existe una narrativa que la cultura secular se cuenta a sí misma: que el pensamiento profundo fue lo que alejó a las personas inteligentes de la religión, y que cualquiera que razone con suficiente rigor acabará llegando al ateísmo materialista o al agnosticismo. Este artículo cuestiona dicha narrativa. Analizando las afirmaciones centrales del materialismo filosófico —a saber, que la materia es todo lo que existe, que la ciencia es el único camino legítimo hacia el conocimiento y que la moralidad es una invención humana—, este texto argumenta que cada una de estas afirmaciones se derrumba bajo el peso de su propia lógica. El Dios del teísmo bíblico no es una negación de la razón. Es aquello hacia lo que la razón, practicada con integridad, tiende. Y la incapacidad de la iglesia contemporánea para defender esto no es solo un problema apologético: es una amenaza filosófica. Introducción:  Todos poseemos una filosofía. La mayoría de la gente simplemente no ha examinado la s...

El extraño de pelo largo - Radiografía del deseo - Jueces 13

 




“El extraño de pelo largo: cuando el deseo de Dios te elige antes de que vos lo desees”

Nadie lo sabía, pero el viento ya lo había elegido.
En una tierra sin rey, donde cada uno hacía lo que bien le parecía,
Dios plantó en una mujer estéril un fuego que no venía de la falta,
sino de su plenitud.

Ese fuego se llamó Sansón —“el pequeño sol”—,
una promesa viva de que la salvación comienza donde no hay nada que ofrecer.
Su cabello largo no era moda, era pacto visible de un propósito invisible.
Un recordatorio de que la consagración no se elige: se recibe.

El deseo que nace del cielo

Hay dos tipos de deseo:
uno nace del vacío y busca llenar;
el otro nace de la plenitud y busca derramarse.
El primero esclaviza, el segundo enciende.

“Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.”
Filipenses 2:13

Dios no te pide algo para probarte;
te planta su querer adentro para revelarte.
Y cuando tu voluntad se rinde,
su poder empieza a obrar “dentro tuyo eficazmente”.

El poder del querer rendido

Sansón fue movido por el Espíritu,
pero no siempre gobernado por él.
Tenía fuerza en los brazos, pero fuego dividido en el corazón.
Y ahí está su espejo para nosotros:

Cuando mi querer se rinde al querer de Dios,
su poder se vuelve mío.
Cuando lo resisto,
el deseo santo se apaga,
el corazón se endurece
y la fuerza se convierte en espectáculo.

La raíz hebrea del deseo

En hebreo, ’avah significa “inclinarse hacia”.
Otra palabra, jésheq, literalmente es “atarse, unirse”.
El deseo, para Dios, no es emoción sino unión.
Lo que deseás, te ata.
Y por eso su Espíritu trabaja en tu interior:
para atarte a su beneplácito,
no a tus vacíos.

Epílogo

Sansón terminó ciego,
pero vio más en la oscuridad que en toda su vida anterior.
A veces Dios permite que se caigan las columnas
para que su propósito se levante.

El querer de Dios no fracasa:
solo espera que se rinda el nuestro.

FRASES SEMILLA (para carrusel o cierre)

  • “La salvación empieza donde se acaba la fuerza humana.”

  • “Dios no desea por falta: desea porque rebalsa.”

  • “El corazón late con imágenes, y el deseo es la chispa que las enciende.”

  • “Lo que deseas, te ata. Por eso el Espíritu trabaja para atarte al beneplácito de Dios.”

  • “Cuando cedo mi querer a su querer, su poder se vuelve mío.”

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