¿Pensar con honestidad te aleja de Dios?

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Abstracto Existe una narrativa que la cultura secular se cuenta a sí misma: que el pensamiento profundo fue lo que alejó a las personas inteligentes de la religión, y que cualquiera que razone con suficiente rigor acabará llegando al ateísmo materialista o al agnosticismo. Este artículo cuestiona dicha narrativa. Analizando las afirmaciones centrales del materialismo filosófico —a saber, que la materia es todo lo que existe, que la ciencia es el único camino legítimo hacia el conocimiento y que la moralidad es una invención humana—, este texto argumenta que cada una de estas afirmaciones se derrumba bajo el peso de su propia lógica. El Dios del teísmo bíblico no es una negación de la razón. Es aquello hacia lo que la razón, practicada con integridad, tiende. Y la incapacidad de la iglesia contemporánea para defender esto no es solo un problema apologético: es una amenaza filosófica. Introducción:  Todos poseemos una filosofía. La mayoría de la gente simplemente no ha examinado la s...

Pescando en el mar del olvido








Texto
Salmos 31:15 En tu mano están mis tiempos

Observación.
Mis tiempos son mi pasado, mi presente y mi futuro.
1. Del pasado, podrían inquietarme mis pecados, pero Dios me dice (Jeremías 31:34; Hebreos. 10:17) que los ha olvidado y los ha borrado para siempre de su eternidad, si los confieso con sinceridad y arrepentimiento. Dios me ve blanco y limpio (Isaías 1:16-18), tan blanco como a su propio Hijo (Romanos 5:19; 2 Corintios 5:21).
2. Del presente, nada debería inquietarme (Romanos 8:28; 1 Pedro 5:7).
3. Y para el futuro, siempre es valida su promesa en Hebreos 13:5, que dice literalmente: De ningún modo te dejaré ni de ningún modo te desampararé.
Puedo agregar que:
(a) Dios no tiene memoria, porque lo tiene todo presente (la memoria es de lo pasado
o lo oculto).
-Al decirnos (Hebreos 10:17): Y nunca más me acordaré de sus pecados e
iniquidades, no puede expresar de modo mas fuerte que ese olvido es tan
eterno como Su propia eternidad;
(b) De ahí se deduce que, si Dios ha olvidado mis pecados, yo no tengo porque
recordarlos.
- Es cierto que resulta peligroso olvidar la purificación de los pecados pasados (2
Pedro 1:9), pero eso no es lo mismo que olvidar los pecados pasados.


Práctica.
Me resulta dañino –algo que al diablo le agrada mucho– el que como hijo de Dios, en lugar de avanzar en la formación positiva del mi carácter cristiano (2 Pedro 1:5-8) estar siempre pescando en el mar del olvido de Dios, como alguién ha dicho.
En el original griego de Mateo 27:46 y Marcos 15:34 dice literalmente: ... me desamparaste
Lo mismo me dice Dios en Hebreos 13:5 ... de ningún modo te desampararé.
NO ME DESAMPARARA… PORQUE YA DESAMPARO POR MI… A SU PROPIO HIJO.


Oración.
Perdóname Dios por “pescar en tu mar del olvido”, no quiero hacerte mentiroso, ni anular el perdón que me diste, te suplico que pueda seguir adelante, con la completa confianza de que estarás conmigo,.

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