¿Pensar con honestidad te aleja de Dios?

Imagen
Abstracto Existe una narrativa que la cultura secular se cuenta a sí misma: que el pensamiento profundo fue lo que alejó a las personas inteligentes de la religión, y que cualquiera que razone con suficiente rigor acabará llegando al ateísmo materialista o al agnosticismo. Este artículo cuestiona dicha narrativa. Analizando las afirmaciones centrales del materialismo filosófico —a saber, que la materia es todo lo que existe, que la ciencia es el único camino legítimo hacia el conocimiento y que la moralidad es una invención humana—, este texto argumenta que cada una de estas afirmaciones se derrumba bajo el peso de su propia lógica. El Dios del teísmo bíblico no es una negación de la razón. Es aquello hacia lo que la razón, practicada con integridad, tiende. Y la incapacidad de la iglesia contemporánea para defender esto no es solo un problema apologético: es una amenaza filosófica. Introducción:  Todos poseemos una filosofía. La mayoría de la gente simplemente no ha examinado la s...

Debate Final 3


1 Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo: 
2El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo
3y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; 
mas éstos no quisieron venir. 
4Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: 
He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, 
y todo está dispuesto; venid a las bodas. 
5Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; 
6y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. 
7Al oírlo el rey, se enojó; 
y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad. 
8Entonces dijo a sus siervos: 
Las bodas a la verdad están preparadas; 
mas los que fueron convidados no eran dignos. 
9Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis. 
10Y saliendo los siervos por los caminos, 
juntaron a todos los que hallaron, 
juntamente malos y buenos; 
y las bodas fueron llenas de convidados. 
11Y entró el rey para ver a los convidados, 
y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 
12Y le dijo:
 Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? 
Mas él enmudeció. 
13Entonces el rey dijo a los que servían: 
Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; 
allí será el lloro y el crujir de dientes. 
14Porque muchos son llamados, y pocos escogidos. 
Mateo 22:1–14



Comentarios

Entradas más populares de este blog

La Ola Polar espiritual (El Otoño del ♥ 3)

Síntomas... del invierno del corazón

¿Satanás cayó con un tercio de los ángeles?