Vitrina

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Cuando no encajamos en ningún requisito Estoy en una etapa de decisiones y cambios drásticos. Mudanza. Búsqueda de trabajo. Reconfiguración total. Y hay una sensación difícil de explicar. Todo lo que fui. Todo lo que proyecté ser. Hoy parece no tener mercado. Es como si me hubiera especializado en teléfonos a disco . O me hubiera hecho técnico en videocaseteras VHS . Capacitado. Preparado. Formado. Pero para un mundo que ya no existe. Y cuando uno entra a LinkedIn, la vitrina es clara: Se busca experiencia comprobable. Se buscan métricas. Se busca trayectoria alineada. Se busca encaje. Y uno se mira… y no encaja. No por incapacidad. Sino porque el escenario cambió. Pero este escrito no se trata de mi... aunque desperto algo ...  Y en ese lugar incómodo me hice una pregunta extraña: ¿Cuándo dejó Jesús de ser carpintero? ¿Y qué pasó cuando decidió dedicarse a algo para lo cual no tenía acreditación formal? La “bolsa de trabajo” de Jerusalén Si Jerusalén hubiera tenido LinkedIn, el p...

Debate Final 3


1 Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo: 
2El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo
3y envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; 
mas éstos no quisieron venir. 
4Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: 
He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, 
y todo está dispuesto; venid a las bodas. 
5Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; 
6y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron. 
7Al oírlo el rey, se enojó; 
y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad. 
8Entonces dijo a sus siervos: 
Las bodas a la verdad están preparadas; 
mas los que fueron convidados no eran dignos. 
9Id, pues, a las salidas de los caminos, y llamad a las bodas a cuantos halléis. 
10Y saliendo los siervos por los caminos, 
juntaron a todos los que hallaron, 
juntamente malos y buenos; 
y las bodas fueron llenas de convidados. 
11Y entró el rey para ver a los convidados, 
y vio allí a un hombre que no estaba vestido de boda. 
12Y le dijo:
 Amigo, ¿cómo entraste aquí, sin estar vestido de boda? 
Mas él enmudeció. 
13Entonces el rey dijo a los que servían: 
Atadle de pies y manos, y echadle en las tinieblas de afuera; 
allí será el lloro y el crujir de dientes. 
14Porque muchos son llamados, y pocos escogidos. 
Mateo 22:1–14



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