Vitrina

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Cuando no encajamos en ningún requisito Estoy en una etapa de decisiones y cambios drásticos. Mudanza. Búsqueda de trabajo. Reconfiguración total. Y hay una sensación difícil de explicar. Todo lo que fui. Todo lo que proyecté ser. Hoy parece no tener mercado. Es como si me hubiera especializado en teléfonos a disco . O me hubiera hecho técnico en videocaseteras VHS . Capacitado. Preparado. Formado. Pero para un mundo que ya no existe. Y cuando uno entra a LinkedIn, la vitrina es clara: Se busca experiencia comprobable. Se buscan métricas. Se busca trayectoria alineada. Se busca encaje. Y uno se mira… y no encaja. No por incapacidad. Sino porque el escenario cambió. Pero este escrito no se trata de mi... aunque desperto algo ...  Y en ese lugar incómodo me hice una pregunta extraña: ¿Cuándo dejó Jesús de ser carpintero? ¿Y qué pasó cuando decidió dedicarse a algo para lo cual no tenía acreditación formal? La “bolsa de trabajo” de Jerusalén Si Jerusalén hubiera tenido LinkedIn, el p...

La maldad

“La maldad no puede conseguir siquiera ser mala del mismo modo en que la bondad es buena. 
La bondad es, por así decirlo, ella misma, mientras que la maldad es sólo bondad echada a perder.
Y para que algo se estropee primero tiene que ser bueno.
Al sadismo lo consideramos una perversión sexual, pero primero hemos de tener la idea de una sexualidad normal para después llamarla pervertida; y podemos ver cuál es la perversión porque podemos explicar lo perverso a partir de lo normal, y no podemos explicar lo normal a partir de lo perverso. Se sigue que este Poder Malo, que se supone está en términos de igualdad con el Poder Bueno y que ama la maldad del mismo modo que el Poder Bueno ama la bondad, es un mero espejismo. 
Para ser malo debe tener cosas buenas para desearlas y luego perseguirlas de una manera equivocada: debe tener impulsos que fueron originalmente buenos para poder pervertirlos. 
Pero si es malo no puede proporcionarse a sí mismo cosas buenas para desearlas o buenos impulsos para pervertirlos. Debe de recibir ambos del Poder Bueno. Y si es así, entonces no es independiente. Forma parte del mundo del Poder Bueno: o fue creado por el Poder Bueno o por algún poder que los supere a ambos.

Digámoslo de manera aún más sencilla. 
Para ser malo, debe existir y poseer inteligencia y voluntad. 
Pero la existencia, la inteligencia y la voluntad son en sí mismas buenas. 
Por lo tanto debe estar obteniéndolas de un Poder Bueno: incluso para ser malo debe pedir prestado o robar a su oponente. 
¿Empezás a comprender por qué el cristianismo ha dicho siempre que el demonio es un ángel caído? Eso no es un mero cuento infantil. 
Es un reconocimiento real de que el mal es un parásito, no la cosa original.”

(C. S. Lewis)

📚Extracto de “Mero cristianismo”

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