Vitrina

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Cuando no encajamos en ningún requisito Estoy en una etapa de decisiones y cambios drásticos. Mudanza. Búsqueda de trabajo. Reconfiguración total. Y hay una sensación difícil de explicar. Todo lo que fui. Todo lo que proyecté ser. Hoy parece no tener mercado. Es como si me hubiera especializado en teléfonos a disco . O me hubiera hecho técnico en videocaseteras VHS . Capacitado. Preparado. Formado. Pero para un mundo que ya no existe. Y cuando uno entra a LinkedIn, la vitrina es clara: Se busca experiencia comprobable. Se buscan métricas. Se busca trayectoria alineada. Se busca encaje. Y uno se mira… y no encaja. No por incapacidad. Sino porque el escenario cambió. Pero este escrito no se trata de mi... aunque desperto algo ...  Y en ese lugar incómodo me hice una pregunta extraña: ¿Cuándo dejó Jesús de ser carpintero? ¿Y qué pasó cuando decidió dedicarse a algo para lo cual no tenía acreditación formal? La “bolsa de trabajo” de Jerusalén Si Jerusalén hubiera tenido LinkedIn, el p...

El Altar Hoy

 


El Altar Hoy: No de piedra… sino de carne

“Tenemos un altar…” (Hebreos 13:10)

¿Qué significa esto?

En el antiguo pacto, el altar era un lugar físico donde se presentaban sacrificios.
Pero en el nuevo pacto, el altar se ha desplazado del templo físico… al interior del nuevo Templo

Ya no se trata de un altar de bronce, sino de un altar vivo:
El-Corazón del creyente.

¿Por qué El-Corazón es el altar?

1. Porque ahí se presenta la verdadera ofrenda

“Preséntense ustedes mismos como sacrificio vivo, santo, agradable a Dios…” (Romanos 12:1)

Hoy, el sacrificio no es un animal, es una vida rendida, desde adentro.

2. Porque ahí opera la presencia

En el altar antiguo, el fuego descendía cuando Dios aprobaba la ofrenda.
Hoy, el fuego del Espíritu quiere habitar en El-Corazón rendido.

“Mi corazón y mi carne cantan al Dios vivo… altar tuyo…” (Salmo 84:2–3)

3. Porque ahí se revela a Jesús

“Tenemos un altar del cual no tienen derecho de comer los que sirven al tabernáculo” (Hebreos 13:10)

Ese altar no es visible, pero es real.
Es el lugar donde Jesús El- Cristo se ofrece y se recibe en comunión interna.

  • Un altar que no es ritual, sino relacional.
  • Un altar que está en nosotros, si Jesús reina.

Conclusión revelacional:

  • El altar ya no está en un templo.
  • El sacrificio ya no es externo.
  • La honra ya no se mide por el culto… sino por cuánto pesa Jesús en El-Corazón.

Por eso, cada decisión, pensamiento, entrega o silencio puede ser adoración
…si nace del altar correcto.

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